LUDUS CUPIDINIS, de ÁNGEL MONTESINOS
Ayer día 15 de Febrero, los cursos 1º y 2º de Bachillerato realizamos una visita al
Monasterio de San Miguel de los Reyes. En principio y tras esperar un rato, empezó lo que sería un recorrido a lo largo del edificio que hoy alberga la Biblioteca Valenciana. Contamos con un guía, que fue quien nos situó históricamente y nos explicó los diferentes usos de esta construcción antes de tener la función actual.
Sin duda, se podía sentir con claridad la cantidad de vidas y voces que
había tras aquellos muros. Los años, sin duda, han pasado factura a celdas y estancias que dedicadas, en su día, a la oración, hoy son despachos y salas de consulta. La modernidad de algunos rincones, carentes de pasado, contrasta con el estilo de los claustros. Seguramente por ellos, pasearon frailes y priores, quién sabe con qué pensamientos.
Una de las épocas más oscuras en el monasterio fue cuando se utilizó como cárcel durante el franquismo.
Pero sin duda, lo más inesperado, lo que sería el objetivo de la visita y nuestra principal razón allí, el poeta Ángel Montesinos.
En el centro de una mesa situada en la capilla y compañado por un profesor que hizo la presentación del encuentro y el coordinador del programa, se nos apareció como una persona sencilla, quizás algo tímido e introvertido, pero
después de un primer contacto, el coloquio tuvo una gran
transparencia poblada de anécdotas, pequeñas
experiencias de su vida, y en la que también hubo tiempo de explicar de
forma breve el sentido de alguno de los poemas que él mismo leyó, y
sobre todo, la improvisación de algunas frases dignas de haber sido grabadas. Es posible que todo lo que nos dijo fuera un reflejo de sus propios sentimientos. Creo que, a más de uno, nos hizo sentirnos identificados con sus poemas. Entre bromas y risas fue dando las claves de la lectura de Ludus cupidinis.
También hubo tiempo para preguntas que hicieron algunos alumnos y que él
contestó sin ningún tipo de reparo, una vez más con ese toque irónico.
Para finalizar, nos pusimos en cola para que nos firmara el libro; hay que destacar el detalle de Ángel Montesinos que, improvisó de nuevo, haciendo de cada dedicatoria un mensaje personalizado a todo el que se le acercó.
Me quedo con su corazón, su simpatía y sus poemas.
YOLANDA MATEU

Angus dijo
Yolanda:
aunque te haya ayudado un poco, a mí nunca se me hubiera ocurrido un comentario tan personal y tan bonito como el que has escrito. Las fotos, excelentes... Como todo lo que haces.
18 Febrero 2006 | 05:40 PM